Ya ha pasado una parte de Agosto, pronto obtendré la respuesta que estoy esperando, mientras tanto pasan cosas importantes en mi vida. Realmente cada día es una experiencia llena de enseñanzas, a veces tan sutiles que no podría trasladarlas aquí. Lo importante es que mi vida está cambiando de forma considerable. Mi relación familiar, por ejemplo, que nunca ha sido buena y que siempre me traía de cabeza, aunque estos últimos tres años con el alejamiento, la distancia, se había normalizado bastante, normalizado en el sentido de que era nula; pero yo siempre tenía la sensación de que en cualquier momento se reanudaría, sin embargo al final lo que ha resultado es que se ha acabado por extinguir. Ahora es cuando verdaderamente he roto con mi pasado.
En otro momento continuaré con esta historia. Ahora es momento de volver a presente, de poner los pies en el suelo y hablar un poco de mi realidad, de mi situación actual, que no es otra que la de seguir esperando; pero ahora solo es cuestión ya de un par de semanas. Este tiempo se me ha hecho realmente largo. Son casi dos meses yendo de aquí para allá, con papeles, buscando trabajo... y cuando por fin comienzo el curso de alemán, resulta que justo a las dos semanas, comienzan otras dos semanas de vacaciones. Por tanto este mes de Agosto se me está haciendo especialmente duro, porque también además los de la misión están todo el mes de vacaciones con lo que ese rato de los domingos en que iba a misa y después comía con ellos, durante este mes no puedo contar con ello y los domingos son especialmente duros cuando estás en mi situación. Y encima les pido un poco de ayuda a mis hermanos y me dan la espalda, con lo que yo bastante enfadado con ellos rompo definitivamente toda relación con mi familia, que de todas formas ya estaba rota; pero ahora ya es para mí la certeza de que por fin he roto todas las cadenas que tanto me han destruido y por fin soy libre. Es duro; pero vale la pena. De modo que este mes de Agosto viene cargado de sorpresas para mí, pruebas duras de una parte; pero hermosas recompensas por otra. Mi esperanza es que al fin, antes de que acabe el mes tendré el permiso definitivo de residencia aquí en Alemania, tendré un lugar decente donde vivir y todo cuanto necesito para ser feliz y vivir en paz, haciendo lo que me de la gana con plena libertad. Y aún espero más cambios, se que ahora a mis 49 años, mi vida va a cambiar completamente y voy a ser por fin completamente feliz. Lo pone en las lineas de mi mano. La gitana me lo desveló.
No hay comentarios:
Publicar un comentario