De como llegué a Guadalajara se puede tambien facilmente deducir. Fui allí para permanecer durante un tiempo en otra comunidad terapéutica. Han sido bastantes las que he visitado la lo largo de mi vida, se diría que me dedicaba a entrar y salir de ellas como algunos delincuentes de las prisiones; dado que cuando estaba fuera no duraba mucho tiempo sin volver a tomar drogas. Siempre regresaba al hogar paterno del que me sentía incapaz de escapar, era tan fuerte el vinculo con mis padres que enfrentarme al mundo por mis propias fuerzas se me antojaba imposible. Ellos envejecian, mis dos hermanos y mis dos hermanas mayores ya tenian sus propias familias y yo no encontraba el camino, el cual era eclipsado por el ansia de llegar a no se donde.
Lo cierto es que como cabia esperar, con la muerte de mi padre todo se precipitó de una forma muy dolorosa para toda la familia, sobretodo para mi pobre madre y para mí; Fueron aquellos días que permanecen turbios en mi memoria. Andaba yo como en volandas, de aquí para allá, siempre con el conocimiento perdido. Hasta que mi madre harta ya de mi y de todo, me abandonó solo en nuestra casa y se marchó con mi hermano mayor. La ví desde el balcon alejarse calle abajo junto a mi hermano, sentí que se me partía el corazón. Al final de mi calle hay una iglesia, ellos avanzaban hacia allá en dirección a la casa de mi hermano que está un poco mas adelante, al otro lado de la iglesia. Quizas el dolor que sentí al ver aquella imagen de mi madre alejandose fuera solo el preludio de un dolor aún mayor que sentí cuando se alejo para siempre de mi vida. Hubo otra vez en la que tambien sentí un fuerte dolor al ver el rostro apenado de mi madre, de pie junto a mi padre en el anden de la estación de mi pueblo, cuando yo me alejaba en el tren y no volvería en al menos seis meses, pues marchaba a Las Canarias a cumplir el servicio militar.
Ella siempre pensó que yo era tan debil que estaba expuesto a toda clase de peligros y que era un bohemio. Lo cierto es que terminé por creer que era así, que sin la protección de mis padres no podria hacer nada. Fue entonces al verme en aquella situacion despues de morir mi padre y ser abandonado por mi madre, cuando decidí ir a un centro del que había oido hablar solo cosas desagradables por la agresividad del tipo de trapia que utilizaban; pero pensé que quizás me serviría de algo ya que los otros centro mas "light" en los que estuve no me habian servido de nada, y fué así como llegué a Guadalajara.

No hay comentarios:
Publicar un comentario